Auxilio

Dame de nuevo el Cielo. Haz de tus manos, aves. Recorre con su vuelo la geografía sedienta del peso de tu cuerpo y el agua de tus cauces. ¿No ves que en mí hay incendio; que la emergencia oprime y el corazón se expande? Que tu piel se haga mía Y mi grito, tu aliento. Te miro y pido auxilio. Se ocultan mis palabras Tras silencioso grito por repetir tu hazaña para que inundes todos los poros que respiran y matando estas ansias me devuelvas la vida. ©Leibi Ng.